Evaluación sistemática de sesiones del Aula Multisensorial y de Relajación
Desde que en el año 2002 se diseñó el Aula Multisensorial, encaramos el reto de evaluar sistemáticamente los resultados allí obtenidos. Después de ensayar varios modelos, la experiencia de trabajo en esta aula con alumnado de distintos tipos y grados de discapacidad nos ha conducido al diseño de fichas de evaluación que contengan los siguientes elementos.
- Reacciones psicofisiológicas, tales como aumentos y descensos de tono muscular, de tasa cardiaca, de frecuencia respiratoria, de presión sanguínea, de diámetro pupilar. Una dificultad asociada para medir algunos de estos parámetros tiene que ver con la utilización de aparatos cuya exigencia consiste en que el sujeto debe permanecer inmóvil para registrar los datos. Por eso, nuestra propuesta en el Centro para el registro de la tasa cardíaca o de la frecuencia respiratoria consiste en que sea la tutora o el especialista que estimula al sujeto el que efectúe manualmente estas mediciones. Con cierta práctica, puesto que los datos se tienen que registrar al iniciar y al acabar la sesión, los resultados pueden ser perfectamente comparables y, además, fiables. Nosotros llevamos a cabo mediciones de tasa cardíaca y diámetro pupilar en diferentes trabajos de investigación que se pueden consultar en Lázaro y otros (2006).
- Cambios en la capacidad de atención a diversos estímulos visuales, auditivos, táctiles, etc. Se pueden registrar número de fijaciones visuales en la cara del adulto, o en la columna de burbujas, por ejemplo, en un tiempo determinado; reacciones a distintos tipos de sonidos. Diversos trabajos de investigación utilizaron, aunque en otro contexto, artilugios muy interesantes para medir este tipo de respuestas (Sandler y McLain, 1987; Sandler y Voogt, 2001).
- Modificaciones en las respuestas comunicativas tales como aumentos de vocalizaciones, de sonrisas y risas, de gestos para demandar interacciones, descensos en las conductas autolesivas. También algunos estudios sometieron a verificación este grupo de reacciones (Beard, 1987; Ray y otros, 1988; Brocklehurst-Woods, 1990).
Nuestro encuentro con los profesionales de A.P.A.S.A. (Asociación de Padres de Personas con Discapacidad) de Amposta (Tarragona) contribuyó a la mejora y ampliación de los instrumentos para registrar las sesiones en el Aula Multisensorial. De esta manera se diseñó una ficha de observación de las actividades del aula y otra de los comportamientos de los sujetos en relación con los diferentes aparatos. Actualmente estamos abordando el trabajo de digitalizar estos instrumentos y de generar programas informáticos que nos permitan comparar respuestas y llegar a conclusiones que se puedan considerar válidas y fiables. Los resultados preliminares tras analizar los primeros datos nos permiten mantener una esperanza razonada.
La recogida sistemática de los datos de la intervención en el aula multisensorial permitirá apreciar la evolución de los sujetos participantes, así como contrastar los resultados, tanto sobre uno mismo, como en función de otras características de grupo. Los resultados obtenidos de la implementación de este sistema de registro permitirán mejorar la eficacia de la actividad desarrollada dentro de la sala multisensorial, así como evaluar la repercusión mayor o menor de determinadas actividades sobre cada alumno/a. |